La desolacion sombria agota el panorama, que deshidrata el alma con un vistaso
la aniquilacion ha concluido y todo ha sido destruido
de norte a sur, las visceras putrefactas se divisan sin dar esperanzas
esperanzas que concluyeron luego de un adios.
La espuma infernal de los mil demonios forja un panorama sin sentido,
un vapor que se acerca para disfrutar el festin
un festin que se espero durante mucho y que ahora podremos reinvindicar
Es tan simple expresar mi odio hacia el crepusculo y mi amor hacia el ocaso,
un ocaso tan hermoso como aquella mirada...
una mirada penetrante, que desnuda el alma,
el alma de alguien sin anima, un anima que algun dia perdio su alma...
Terrible el vacio perspicaz que se siente en el interior luego de esta gran barbarie
una barbarie que espere durante tanto
tanto, canto y llanto que me ha evitado el infarto
el infarto de la sorpresa de mi existencia,
aquella que en cualquier segundo puede expirar
y recordando aquellos preciosos momentos que no volveran
disfruto del aroma morbido que excretan los cuerpos faltos de razon
una razon que no estuvo con ellos,
con ellos el angel nocturno
Anima, alma vendita, precursora de mi razon
incitadora de la perdicion...
perdicion que no es una simple derrota,
sino que una victoria sobre el triunfo,
el triunfo del fracaso que genera un ambiente de paz
paz relajadora que encrispa los sentidos con su absurda desesperacion...
Desesperacion que produce tranquilidad en la insoportable calma,
cuan despreciable es la paz, sensacion efimera que eriza mis venas,
efimera sensacion como aquella sensacion de perfeccion,
por cuanto no hay frio ni calor, sol o lluvia, encuentro paz...
Paz que se nubla, al verme rodeado de rios de sangre,
y en el horizonte los cuervos llegan por su botín,
trallendo consigo una pérfida brisa que anuncia la tormenta...
Por Cuanto Maldigo esta condicion,
os maldigo Dios por abandonarme aqui,
os condeno tierra por reservarme un lugar en la lista de espera de tus llamas ardientes,
y en cuanto a ti, querida, anhelo veros llegar con cinco craneos en tus manos anunciando...
Rojo_ se tizno mi mirada, exterminando estas repugnantes esferas
y diga el señor... ¡Glorificaos! mortales en esta hora de muerte...
...Reinante el caos en lo inhabitable por fin mi corzon podra palpitar...
mientras que mi alma bagabunda esboza una sonrisa de desespero...
Muerte, Muerte de la paz con el crepusculo mañanero,
Cuan patetico es divisar el primer rayo de sol,
un diminuto rayo,
que sin necesidad de atesorarlo marca el inicio de otro trajinado día,
otra miserable mañana,
que cubre el precioso rocio cautivante que deja la naturaleza sobre lo que posee vida
vida, que a mi alrededor no es mas que extinta como la tranquilidad nocturna,
¿cuanto he deseado este momento?
deberia ser el regocijo sublime de una vida desdichada
pero en su lugar me encuentro con una terrible depresion,
es una tristesa exhuberante que acaba con mi sentido comun,
me deja intranquilo, inquieto, a la espera de algo mejor...
¿Acaso vendra un día superior a esta extincion masiva?
¿Me encontrare con aquella felicidad que siempre he buscado?
el pánico se filtra en mi como las llagas que dejo el dolor,
dolor que se represento en heridas vitalicias,
que dejaron un infortunado desamor...
Desamor, Amor, sera facil describir esta sensación,
¿es posible amar sin ser amado?
quiza, es mas facil sembrar patatas en un arrecife
o resbalar y caer sobre las nubes
nubes que me recuerdan esta brutal lluvia de sangre
llueve sangre, que se ve por todo el cielo...
Oh gloria inmarcecible,
mis males se han cobrado,
y uno por uno los he pagado...
cuanta desdicha anda conmigo
y conmigo va la vida, la vida rodeada de seres inertes,
inerte mi sentimiento de amor...
Amor que desvanecieron esos ojos preciosos,
esa insaciable inteligencia,
esa frenetica belleza y esa putrida alma negra...
Cuantos males pagos con tal desdicha,
desdicha que aún hiere por amar sin mermar,
y cuando estaba a punto de olvidarla...
He aqui, su hermoso cuerpo,
he aqui, sus provocativos labios,
y su precioso rostro cubiertos de sangre,
sangre fresca que aun es tibia,
tibia como el sentido de su corazon...
un corazon que me expresa con su mirada...
que siempre me amo...
Ante mis brazos inquietos repozo su cabeza
y mi alma entro en caos...
de un momento a otro,
todo desaparecio ante mi mirada,
y mi cuerpo empezo a flotar en el vacio,
recordando cada segundo de mi vida...
y justo en ese momento comprendi...
que el unico hombre muerto era yo.
Bryan García
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